La evolución no es un juego justo

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Por: Felipe Muñoz Henao 10°

 

 

Agradezco la oportunidad de hablar sobre este tema que por tan poco tiempo la humanidad ha cargado, pero que podría causar otra quema a la biblioteca de Alejandría. La genética es una ciencia muy antigua, llena de mitos y teorías. Pero su mayor avance fue en los últimos 17 años. Desde siempre se sabe que si los abuelos de un bebé son altos y de pelo negro, es poco probable que el bebé sea pelirrojo y bajo. Pero no se sabía por qué, solo que ocurría y ya. Desde que descubrimos el ADN hemos pensado en cómo usarlo, pero hay un problema. El ser humano tiene la costumbre de considerarse algo aparte del resto de los vivientes; algo impuro y antinatural. Y por eso hacemos un escándalo cuando transmitimos nuestra “anti naturalidad” a algo que no debería ser así. Algo tan simple como cosechas resistentes a plagas y conejos que brillan en la oscuridad. Si los aliens, dios, o algo por el estilo nos observara desde fuera no vería gran diferencia entre una colonia de hormigas, un panal de abejas y Bogotá; aparte del tamaño y el estilo de la colonia. Algo que la humanidad considera peor que transmitir la anti naturalidad parece ser incrementarla.

¿Hasta qué punto se puede usar la genética en beneficio del hombre sin afectar la evolución? Yo creo que cualquier cosa por debajo de 50 dedos por mano, 50 manos por brazo, y 50 manos por persona está bien. La evolución fue la que creó a la primera especie capaz de acelerarse a sí misma. El intelecto humano apareció así, por evolución. De la misma manera en que las moscas esmeralda esclavizan cucarachas; algo que les dio una ventaja importante, el chimpancé, el elefante y el humano desarrollaron la inteligencia con ese propósito; tomar ventaja. Todas las especies toman cualquier mutación afortunada sin pensar “esto es antinatural”, lo más antinatural en usar la genética y domar el ADN como se doma a un caballo es poder hacerlo y no hacerlo, Tener una ventaja y no usarla. El primer pájaro no pensó “volar es antinatural, no lo haré”, probablemente pensó en volar y que sus sucesores desarrollaran la vista para encontrar más comida. Ahora nosotros podemos salvar a un bebé de una enfermedad genética con un cambio del 0.18% que hace que tenga sistema inmune y no deba vivir aislado de todo, y hay que pensarlo dos veces por la anti naturalidad del proceso, pero se puede hacer mucho más. Dan Wells escribió “la ingeniería genética es la fuerza más poderosa de la tierra”. Ahora algo más brusco, ¿qué tal si en vez de que el bebé muera también hacemos que pueda aprender a hablar a los 3 meses, y que luego pueda correr a 50 km/h por dos horas con completa facilidad? La ética es la cuestión más complicada para hacer eso, y casi todas las críticas se basan en la desigualdad, que los ricos serán una raza superior y que los pobres quedarán condenados a la segregación y sumisión. Pero ¿no es la evolución un juego injusto? No es justo que alguien tenga diabetes solo porque sus padres son diabéticos. No es justo que alguien tenga cáncer porque sus padres lo tenían. No es justo que alguien tenga Alzheimer porque su abuelo lo tenía, o hemofilia porque su madre la tenía. No es justo que comamos lechuga, porque no se puede defender, y la lechuga no tiene la culpa de ser comestible solo porque sus ancestros eran lechugas y los nuestros humanos. Pero es como querer cerrar todos los colegios privados porque las personas con más dinero tendrán una mejor educación. La evolución fue la que nos dio la posibilidad de alterar el ADN, una ventaja. En cuanto a la economía de la cosa; eso fue muy directo, pero con la técnica adecuada y los avances tecnológicos para cuando esté listo esa clase de servicio el problema será desarrollarla y no tanto aplicarla, además de que para el momento la economía ya estará suficientemente evolucionada como para que casi todo el mundo pueda acceder a él. La evolución no es un juego justo, y si queremos que lo sea tenemos que encontrar una manera de que las lechugas nos puedan comer a nosotros y crear ciudades de lechuga, lo que igualmente involucraría nuestra ingeniería genética.

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