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Testimonios egresados

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Dejaremos que nuestros egresados hablen por el Colegio Fontán.  Sus testimonios fueron recogidos en noviembre de 2005.  Por asuntos de espacio, no pueden estar todos, pero los que incluímos no han sido editados de ninguna forma: ni corregidos, ni cortados.  Así escriben nuestros egresados, así se expresan.

La mayoría de ellos, como todos los estudiantes que han ingresado y siguen ingresando al Fontán desde su aprobación en 1985, llegaron con dificultades, a veces enormes, en algún aspecto de los siguientes… o en varios, o en todos: autonomía, responsabilidad, compromiso, seguridad, socialización, madurez para la edad en la que ingresan, serenidad, lectura (generalmente desastrosa), escritura, matemáticas, preparación intelectual, rendimiento, disciplina, ética y hábitos de estudio.  Con el trabajo en el Colegio Fontán, en el Sistema Fontán, todos esos aspectos mejoran parcial o radicalmente, pero siempre mejoran, así los estudiantes no se gradúen en el colegio.  Es nuestra garantía.  Por eso, desde el mismo 1985, nuestros estudiantes, sistemáticamente, han puesto al Colegio en el nivel muy superior en el ICFES.  Y eso lo logran sin ninguna preparación especial, sin ningún simulacro, pues forma parte de nuestra filosofía no prepararlos para un examen: los preparamos para aprender, y aprender con excelencia.

Adriana Patricia Reyes Agudelo - Egresada en 1994
Estudié Música entre 1994 y 1995 en la Universidad Javeriana. Ahora, además de realizar conciertos como cantautora, estoy estudiando Medicina, V semestre, Universidad Pontificia Bolivariana.

El colegio influyó mucho en mí, pues el concepto de libertad y disciplina que me fue cultivado hace parte de la persona que soy hoy.  Fue un lugar ideal para mi madurez como persona y como profesional, me permitió ser libre, sin perder el rumbo, me mostró que hay muchos caminos para conseguir los sueños y que no precisamente las convenciones son lo que nos hace mejores personas.

Se es mucho mejor cuando uno es su propio juez y motor.  No se requiere de presiones y torturas psicológicas para ser mejor, es mucho más apropiado cuando se nos enseña a ser gestores de nuestro propio avance y, por tanto, responsables directos de nuestros triunfos y fracasos, sin excusas, encarando el peso de cada elección.

Fui muy feliz durante mi estadía aquí y siempre, siempre, les estaré inmensamente agradecida por atreverse a ser diferentes, pero con un claro y bello propósito: formar mejores personas y profesionales para este mundo en constante cambio.  ¡Gracias!

Catalina González Restrepo - Egresada en 1997
Trabajo y estudio Artes Plásticas, VI semestre, en la Universidad Nacional.

Siento que el colegio le dio confianza a mi personalidad, me dio la oportunidad de desarrollarme, y descubrir mis capacidades y potencializarlas; esta oportunidad que me regaló la vida es una de las experiencias más valiosas que llevo conmigo, me hace sentir de la manera más positiva y bella.  Además me dio a mis mejores amigos.

Siento que intelectualmente me colmó de conocimientos.  Me siento super segura en cualquier prueba.  Mi actual rendimiento académico es muy bueno, “casi excelente”, me reto de corazón a cumplir cada ejercicio y lo entrego todo, me comprometo con un proceso y lo cumplo, no por una nota, sino por una experiencia que llene mis expectativas.

Laura Restrepo Le Flohic - Egresada en 2002
Estudio Administración de Empresas, VI semestre, EAFIT.

Primero me dio tranquilidad y seguridad, pues el método se enfoca en explotar tus fortalezas y trabajar tus debilidades, o las áreas del conocimiento en las que se presentan dificultades.  Por otro lado, me enseñó a distinguirme entre los demás, pues uno es valorado como una persona individual y diferente de los otros, y no un número más en la lista.  Y sobre todo me mostró que uno sí se puede equivocar.

En el colegio aprendí a querer las matemáticas lo cual me dio alguna ventaja en la universidad.  Otro fuerte a nivel académico es la lectura rápida y en la que uno comprende más que la mayoría de la gente.  Y sobre todo, el hábito de estudio, que uno no necesita que lo empujen para sentarse a estudiar.

Natalia Moreno Osorio - Egresada en 1998
Graduada en Ingeniería de Procesos.

Bueno, la verdad, creo que si no hubiera pasado por el Fontán mi vida sería completamente distinta, pues el trato que recibí fue una lección para mí.  Aprendí a conocerme a mí misma, pues me hicieron sentir importante, y además, los valores se reforzaron mucho en mi vida gracias a ustedes, siempre estaré agradecida y les debo gran parte de mi desarrollo como ser humano.

Este colegio obviamente me enseñó a estudiar, a investigar con amor el mundo que me rodea, me enseñaron a llegar al fondo de las cosas.  Aprendí a ser objetiva y a comer libros, prácticamente.  Me facilitaron mi vida profesional gracias a las metodologías que aprendí, que nunca las voy a olvidar.

Víctor Javier Correa Vélez - Egresado en 1999
Soy socorrista y estudiante de Química Pura, III semestre, en la Universidad de Antioquia.

En el colegio Fontán me enseñaron principios de autodidaxis, de compromiso, compañerismo, y sobre todo, de amor por el prójimo.  Cada paso nuevo que tomo trae a mi mente los recuerdos de mi época de colegio, en el que se era feliz con el crecer, se era feliz con el vivir, se era feliz por el vivir.  Todo esto que viví en el Fontán sentó sin duda las bases para un ser humano íntegro, calculador y sensible al mismo tiempo, con mucho para andar y mucho para aprender.

En la universidad, el colegio me ha facilitado el trabajo, ya que me hizo diestro en la escritura, diestro en la lectura y diestro en el deseo de investigar, complementar y discutir con argumentos.

Oswal Alveiro Zapata García - Egresado en 1989
Me gradué en Ingeniería de Sistemas en EAFIT.  Ahora soy ingeniero consultor de datos en Avantel S.A.

Al conocer el colegio y el Sistema Fontán, por fin pude encontrar un método educativo que se adaptara a mi personalidad, lo que me ayudó a ser una persona menos reprimida, más responsable y un mejor profesional.

Este colegio me aportó la capacidad de aprender por mí mismo y de ser recursivo, requisitos claves para el buen desempeño en la carrera que escogí.

Juan David Trujillo Arbeláez-  Egresado en 2000
Estudio Administración de Negocios, V semestre, EAFIT.

El colegio me formó como una persona dedicada, perseverante y con mucha energía para asumir mis actividades personales; me sembró la chispa de ver el conocimiento como una magnífica oportunidad de disfrutar y vivir.  Me aportó un conocimiento que me ha garantizado asumir de excelente manera la carrera que curso; ser un estudiante con la capacidad de lograr y desarrollar cualquier problema propuesto.

Sara Segura Cataño - Egresada en 2001
Estudio Ingeniería de Producción, VI semestre, en EAFIT.

El colegio tuvo mucha influencia, formó parte fundamental de mi vida, fue el apoyo que más necesité cuando tuve a mi hijo Samuel

Soy muy autónoma y capaz de planear mi tiempo y mi vida ha podido ser tomada con más seriedad, igual que mis estudios.

Luis Miguel Caicedo Jiménez - Egresado en 2001
Estudio Ingeniería Química, VI semestre, en la Universidad Nacional.

El colegio influyó en mí dándome el carácter suficiente para emprender sin temor caminos nuevos con mucha firmeza, alcanzando éxitos que costaron esfuerzo pero que dieron mucha satisfacción.  Obtuve madurez suficiente para tener un excelente desarrollo social.

El colegio me aportó compromiso, dedicación, esfuerzo, cumplimiento y mucho conocimiento.

Isabel Ochoa Botero - Egresada en 2005
Estudio Diseño de Espacios, I semestre, La Colegiatura.

Gracias al colegio ahora soy una persona más ordenada con el tiempo, más responsable y autónoma.  Me va muy bien en la universidad que es algo superdiferente, pero el Fontán nos dio las herramientas para aprovecharlo mejor.

Daniel Montoya Álvarez - Egresado en 2005
Estudio Ingeniería de Producción, II semestre, en EAFIT.

Yo creo que el colegio mucho me cambió mi forma de manejar los asuntos de mi vida, y lo que más me gustó de todo fue que me aceptaron mi forma de ser y eso me volvió más tolerante frente a todo.

El colegio me dio muchísimos conocimientos y maneras de estudiar para que me concentre y me vaya bien en la universidad.
 

OTROS TESTIMONIOS

Que difícil escribir algo de una institución a la cual le debemos tanto, recordamos tan poco y le hemos devuelto casi nada... El Colegio era una finca, en Envigado... los salones eran un galpón grande, donde los escritorios tenían una tapa de madera alta para que cada uno de nosotros quedara aislado de los demás compañeros. El horario era de 8 a 12 los de la mañana y los de la tarde de 1 y 30 a 5 y30. Cada taller tenia un tutor que nos ayudaba si teníamos una duda o no entendíamos algo de los Taus (creo q ese era el nombre). Nunca olvidare cuando nos mandaban a la oficina de Doña Emilia (La Superabuela), era de miedo pero impartía disciplina que era lo que muchos de nosotros necesitábamos para ese entonces. Nunca olvidare lo difícil que era pasar un examen, ya que en todos los colegios 6 sobre 10 pasaba y nosotros teníamos que tener 9 sobre 10... Eso me marcó para la universidad y para los estudios posteriores, esa necesidad de entender los temas, no era para ganar un examen era para lo que te va a servir en la vida. Eso lo entendí mucho mas adelante. Aprendí también que del esfuerzo propio es de donde podemos recoger verdaderos frutos, que la medida de mis esfuerzos es proporcional a los resultados obtenidos.

Fueron momentos felices, momentos de compañeros, de amigos que nunca en la vida van a volver pero que nunca en la vida olvidaremos. Al Fontán le debo la responsabilidad, la disciplina del estudio, la capacidad de análisis... tantas cosas.

Alejandro Yepes - Junio 25 de 2010